Historia, Literatura, Nicaragua

La historia cambiante y desconocida

Hace unos años en una feria del libro en el Instituto de Historia de Nicaragua y Centro América, compré: Enrique Guzmán y su tiempo, por Pedro Joaquín Chamorro (que me imagino debe ser el padre de Pedro Joaquín Chamorro Cardenal). Me sonaban ambos nombres, pero desconocía sobre Enrique Guzmán.

Me he encontrado una biografía que a la vez es historia de Nicaragua y también una historia del periodismo, la prensa, la libertad de imprenta en nuestro país en la segunda mitad del S XIX. Al haber estudiado en Madrid, no conozco la historia del periodismo en Nicaragua, y no hay un libro que hable de ello. Se dilucida leyendo otras obras. En este podemos encontrar títulos de publicaciones, cómo eran las multas, los cierres, la importancia de los periódicos partidarios y los oficialistas y la variedad de publicaciones que existían, seguramente solo en León, Granada y posteriormente Managua.

Este libro de Pedro Joaquín Chamorro, impreso en 1965 en Managua, te da un par de cachetadas sobre lo que consideramos la historia oficial. Ya sabemos que ha sido costumbre que la historia y los hechos sufran cambios radicales según el ojo que lo ve y la pluma que la escribe. De eso estamos ya bastantes hartos en este primer cuarto del S XXI en Nicaragua donde la historia orteguista ha ido cambiando para beneficio de la familia gobernante y sus aliados, borrando, tal como hacían los antiguos egipcios, cualquier vestigio de “traidores” a la causa sandinista.

Pues mucho de esto vemos en esta obra. Gracias a las ediciones del Banco de América, tenemos a José Dolores Gámez como uno de los principales historiadores nicaragüenses. Enemigo acérrimo de Guzmán, éste lo considera un falsario, un mentiroso, un inventor de la historia para que la ideología liberal fuera la “buena” y la conservadora la “mala”. ¿Quién tendrá la razón? Es anti conservadora los libros de Gámez. Habría que releerlos a ver cómo evalúa los 30 años conservadores, que actualmente, es considerada, por varios, el mayor momento de paz y desarrollo institucional y ético, de gobernantes Nicaragüenses.

Otra cachetada son todos los comentarios y acciones que realiza Guzmán y los suyos, en contra de la revolución Liberal de José Santos Zelaya. Desgracia, dictadura, una constitución que es una payasada y una burla a las costumbres de los nicaragüenses. Nada que ver con lo que siempre se enseña, que la Revolución Liberal y su Constitución, La Libérrima, fueron el salto hacia la modernidad de Nicaragua. Pero lógicamente para los conservadores no fue así.

Interesante también como se muestra la política entre los distintos países centroamericanos, a solo unas décadas de la independencia y de las maniobras por la república Federativa. Eran comunes las guerras entre presidentes (Siempre bajo la sombrilla de liberales contra conservadores) Y como los distintos dictadores o autócratas hacían lo posible por tener aliados en los distintos países.

En fin, fue súper interesante la lectura. Y fácil de leer. Generalmente la estructura de viejas obras nos parece pesada y aburrida, pero Pedro Joaquín desarrolla la vida de Guzmán en capítulos cortos que reflejan acciones y momentos puntuales de la historia de Nicaragua y la vida de Enrique Guzmán. Y la última reflexión que me hago es cuánto desconocemos nuestra historia. De todos los personajes que refleja Chamorro en la vida de Enrique Guzmán, solo muy pocos puedo reconocer y ubicarlos en la línea de tiempo en la historia nica.

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